POEMA DE UN SABADO
Segundo tras otro un recorrido
instante de silencio y pasos
encontrando en la memoria una añoranza,
un trozo de papel entre tu piel
y el aire, el aire mismo para armar
tras de ti tu misma –vertical caminas
el verso y las palabras, y en las silabas
se hace tu nombre aroma puro y lates-
Blanca presencia, cubres de ti la tarde,
sistema de esperanzas; Tu estela es otra
materia prístina en tu boca a contraluz,
perfecta forma y breve paraíso,
la voz que encuentra un eco es tuya
Hora tras hora armo de ti un planeta
-se dibuja tu silueta con la ruta
seguida en su órbita infinita y miro
tu cuerpo a contraluz en la ventana-
II
Dices que un parque que no conozco
o los cines los sábados darán también
poesía para nutrir fantasmas y sonrisas,
persigo lo que dices y te encuentro
entre arboles y fuentes también,
y en la sala vacía donde otros aman
la unida soledad de sus caricias
-pero apareces siempre, no cesa
el instante en que encuentro tus pasos
atando a mi silencio algún presagio
tras de tu nombre un sábado en tu mano-
